Testimonio de Juli Artaza

21.03.2014 22:03

  

 

 

 

Testimonio misionero 

de Juli Artaza

 

 

 

 

                     Córdoba, 7 de Marzo de 2014

 

Haberlo Conocido es lo mejor que nos pasó en nuestras vidas, 

y darlo a conocer con las palabras y la vida da alegría! ♫

 

  Soy una joven de 20 años que siempre me gustó mucho escribir los momentos más importantes que voy viviendo en mi vida, mis pensamientos, sentimientos, pero sobre todo mi camino de fe. Es con estos escritos que fui armando este testimonio de lo que significa ser misionera en mi vida.

  Siempre creí en Dios pero no lo conocía bien… Uno de los momentos más importantes en mi camino de fe fue mi confirmación, allí comencé a sentir más cerca a Dios, a sentirme amada, podría decir que desde allí, habiendo recibido el Espíritu Santo comencé a sentir el llamado de hacer algo con todo ese Amor que estaba recibiendo. Finalizada la confirmación, se formó un grupo de perseverancia con los que habíamos ido a catequesis, lo que 2 años más tarde sería el “Grupo Misionero Caminantes” que tanto bien me hizo y en el cual crecí mucho en la fe. 

Con ellos fui a mi primera Misión Común de la Familia Montiana en Aracadia, Tucumán

Este fue un hecho que cambio mi vida sin dudas. Allí descubrí lo hermoso de la vida si tengo a Dios a mi lado; allí sentí una felicidad plena y lo más importante, me hizo ver, que era lo que quería para mi persona y mi vida.

  Junto con el grupo misionero pasamos un montón de momentos hermosos, únicos e inolvidables en el que crecíamos juntos y llenos de felicidad.

  El 2010 fue un año de un cambio profundo en lo espiritual. Fue el año en el que más me conecté con Dios y me di cuenta que ya no podía vivir sin estar a su lado, que es el motivo de mi paz y felicidad, Él es el camino que quiero para mi vida…

  A comienzos del año 2011 viví otra Misión Común y esto es lo que escribía en ese momento: “Estar acá es vivir la plenitud de la felicidad y es encontrar en esta gran Familia lo que estoy buscando. Tan poquito tiempo y ya me pasaron cosas maravillosas. Esto es el Amor de Dios, este es mi camino. Acá me siento muy feliz, muy bien conmigo misma, cada día que pasa aprendo más de mí y de los que me rodean. Somos una gran familia llena de dones. Lloro de alegría porque encuentro en Dios la salvación y encuentro que Él me esta mirando, tiene planeado algo para mí y me lo quiere mostrar, solo me pide que yo lo siga… Esto es estar en el cielo… Aprendí a Amar…”

Con estas palabras voy mostrando un poco que es esto de ser discípula y misionera de Cristo.

  Gracias a estas experiencias en Misión que fui viviendo, me iban inspirando y seguía escribiendo el camino de mi vida…

  Marzo de 2012: “¿Por que te amo tanto Dios? Siento una felicidad tan inmensa cuando estoy a tu lado, siento que nada me puede faltar, lo tengo todo! … Quiero hacer algo para mejorar el mundo… sé que puedo hacer mucho y no pienso parar hasta lograrlo… 

Nadie va a callar esto que siento, el mundo lo va a escuchar! Te amo Jesús! Siempre quiero estar a tu lado…”

  Abril de 2012: “… Ojalá algún día alguien lea esto y pueda sentir como Dios está en mi corazón. Él es el que me da la fuerza para decir que creo, creo en un mundo mejor de la mano de El. Y quiero confesarle al mundo que voy a hacer todo lo que pueda para anunciar su nombre y así salvar al mundo. Me siento llamada, cada día con más fuerza a cumplir esta misión tan especial…. Te voy a anunciar en donde sea Jesús! Voy a luchar por la verdad, por la vida. Sé que Dios está conmigo. Me manda su Espíritu Santo, para que pueda estar inspirada y escribir con fuerza. Porque hoy doy testimonio de que Dios está entre nosotros. Yo estoy profundamente enamorada de El y voy a entregarme a su Voluntad para ser una persona que muestre cual es la verdad, hacia donde debemos ir. Luchar para que todos conozcan el Nombre de Dios. Jesús mi fortaleza

  Con el grupo misionero a finales del mes de abril de 2012, tuvimos el llamado de Dios a comenzar a ir a misionar a un pueblo de Totoral en Córdoba, llamado “Los Mistoles”. Esta nueva misión nos hizo crecer mucho como grupo. En una de las misiones en el mes de agosto escribía esto: “Es maravilloso todo lo que Dios me está mostrando en esta misión. Momentos sencillos, pero que todos me dejaron una enseñanza y algo bueno… Esta misión nos esta haciendo fuertes y Jesús me demuestra que nada es imposible para El, que sigamos confiando…”

  Junio de 2013: “Sé que Dios me ayuda, se que es Él quien nos va a guiar y yo soy simplemente un instrumento de El. Siento que con Jesús estoy completa, que a pesar de tantas inquietudes, tengo paz a su lado y estoy segura del camino que estoy transitando. Su amor es algo maravilloso, inexplicable, simplemente se que El es Amor, que El vive en mí. Cada vez que amamos, estamos dando a Dios y recibiéndolo, que todo lo que es Dios se resume en una sola palabra: AMOR. Todo en la vida gira en torno a eso y estamos en este mundo para Amar, para dar vida.

  Julio del 2013: “Soy tan feliz. Cada día descubro una verdad que me apasiona, que me mueve a quererla trasmitir al mundo con fuerza. Voy a dedicar toda mi vida buscando que el mundo se de cuenta y sienta tu presencia en medio nuestro. Para que el mundo vea lo maravilloso que es vivir en tu Amor. Con vos Jesús descubrí el verdadero Amor y voy a dar mi vida porque otros tantos lo conozcan”.

  En la Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro de este mismo mes, a la que pude asistir, convirtiéndose en otra gran bendición de Dios y otro llamado a salir y hacer discípulos,  escribí esto: “quiero gritarle al mundo: que la vida con Jesús vale la pena!”

  Y así, con algunas de las tantas cosas que escribí quise mostrar cómo Dios iba llenando mi vida de felicidad y cómo me iba alentando a Anunciarlo cada día con más fuerza, eso es lo que hago en las misiones y a eso es a lo que me siento llamada. 

Siento que es mi Vocación y estoy segura de que es el Camino que quiero para mi vida, lo que me llena el Alma de felicidad y mi misión en el mundo…

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