SALVE REGINA

03.05.2014 18:35

SALVE  REGINA

Después del Padre Nuestro y del Ave María, no hay oración tan profunda, hermosa y simple como la Salve Regina, que desde los primeros momentos de su aparición.

Se escribió después del 1067 y antes del 1135 pero ya al fin del año 900 D.C. ya existían formas parecidas.

Son de esas oraciones que se atribuyen muchos autores pero que la verdad es una oración que formó el pueblo cristiano (allí interviene el Espíritu Santo) y la Iglesia incorporó a su tradición. Fue recibida por la Iglesia y adoptada por la Cristiandad, y se reza todos los días en todos los hogares y templos, desde los más suntuosos a los más humildes.

No  hay duda que viene del pueblo pues tienen el gusto de piropos a María donde se pide a nuestra Madre. 

“muestranos a Jesús Hijo de tu vientre”

Ver a Jesús es el centro de la oración, lo demás son ternuras para conmover a María.

He dicho piropos  porque son invocaciones simples, que salen del corazón, que no necesitan explicaciones, para enternecer a nuestra Madre, del ansia que tenemos dever a Jesús.

Al igual que el Avemaría esta bella oración caló profundamente en el corazón de los fieles y conquistó la piedad popular católica y fueron los peregrinos, navegantes, soldados y aventureros de las conquistas que divulgaron esta oración, haciéndola la oración del pobre, del vulgo.

Hay que reconocer, como escribe un autor hacia  1090, “Los autores de la oración fueron quienes arriesgaban sus vidas, las madres, las mujeres embarazadas, los soldados en el peligro de las batallas, los navegantes en su incertidumbre que privilegiaron esta oración”.

Luego la iglesia la incorporó en sus liturgias.     

Nota del Autor;  El presente texto es una Recopilación

Nada es original mío, todo lo tomo de otros autores y lo pongo más simple de allí “recopilación”

Hermano Miguel Grosso cfic

Volver

    

Consultas info@beatomonti.com

Creado con Webnode