Ave Maria

03.05.2014 18:32

El Ave María es una plegaria mariana, mitad himno de alabanza, mitad súplica final, que nos debe servir siempre para ser mejores discípulos de Jesús.

Dos terceras partes de la plegaria, tienen su origen en la Biblia. La tercera, tiene su origen en la Iglesia. El Avemaría es una oración vocal, pero no por eso debe ser menos intensa o personal.

Quizá el testimonio mas antiguo al respecto del"Avemaría" en la liturgia de la Iglesia,   venga ofrecido por la inscripción descubierta en Nazaret, en torno a la gruta del anuncio. Se trata del famoso "grafito", donde se lee XE MAPIA, o sea "Xaire María = "alégrate, María" = Ave María en latín. Con esta inscripción, los cristianos del siglo II- 200 d.C., proclamaban la grandeza de la Virgen de Nazaret.

La estructura íntegra del Ave María necesitó más de un milenio - del siglo VI al siglo XVI - para alcanzar su actual formulación. No obstante, pueden fijarse algunos datos de indudable certeza. La vinculación del saludo de Gabriel con la alabanza de Isabel se debe a Severo de Antioquía, que falleció el año 538. En una vasija de barro encontrada en Luxor (Egipto) ya se leen estas palabras unidas. San Juan Damasceno, fallecido en el 749, las comenta en sus homilías.  

La Iglesia ha añadido los nombres de «María» al principio y de «Jesús» al final, siendo Urbano IV en el siglo XIII, su afortunado autor.

El último añadido: «ahora y en la hora de nuestra muerte», aparece en un breviario cartujano del 1350, siendo asumido posteriormente por los monjes Trinitarios y Camaldulenses.

En el año 1525 se encuentra ya en los catecismos populares. Puede afirmarse que la fórmula definitiva que ha llegado hasta nosotros fue fijada por Pío V en 1568, con ocasión de la Reforma litúrgica. Hace más de 400 años por tanto, que los católicos rezamos el Avemaría en su forma actual.

Fundamento bíblico La oración la tiene en el Evangelio según San Lucas

«Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo» (Lc 1,28).                   

La Anunciación del Nacimiento de Jesús por el Arcángel Gabriel a María.

«¡Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!» (Lc 1, 42). 

Saludo que el Espíritu Santo inspira a Isabel, cuando María va a visitarla.

Vienen proclamados, pues, de forma solemne, los privilegios de la Virgen de Nazaret, cuya dignidad ha quedado unida con la del hijo recién concebido. María y Jesús, forman parte pues, de una unión  inseparable en el proceso de nuestra salvación.

 «Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén». petición tradicional de la piedad de la IglesiaCatólica, en la que el orante requiere la intercesión de María como Madre de Dios.

Las iglesias ortodoxas y las católicas orientalessólo consideran la primera parte como válida. Agregan a veces la expresión: porque es el Salvador de nuestras almas que tú amparas.

Dos terceras partes de la plegaria, tienen su origen en la Biblia. La tercera, tiene su origen en la Iglesia.

El Ave María es una oración vocal, pero no por eso debe ser menos intensa o personal.En el Avemaría nos unimos a María en el agradecimiento a Dios por los beneficios que le ha concedido (“llena eres de gracia”, “el Señor es contigo”, “bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”), y en segundo lugar confiamos nuestra oración a la suya ("ruega por nosotros pecadores"), y nos entregamos junto a María, a su Hijo Jesús, para hacer lo que el diga (Cf Juan 2, 5)

Nota del Autor;  El presente texto es una Recopilación

Nada es original mío, todo lo tomo de otros autores y lo pongo más simple de allí “recopilación”

Hermano Miguel Grosso cfic

 

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