2º día: "Elegidos con misericordia"

21.01.2016 16:48

 

«Sígueme», le dijo. Mateo se levantó y lo siguió".

Mt. 9, 9b.

 

Reflexión...

    Después de mirarlo con misericordia, el Señor le dijo a Mateo: «Sígueme». Y Mateo se levantó y lo siguió. Después de la mirada, la palabra. Tras el amor, la misión. Mateo ya no es el mismo; interiormente ha cambiado. El encuentro con Jesús, con su amor misericordioso, lo  transformó. Y allá atrás queda el banco de los impuestos, el dinero, su exclusión. Antes él esperaba sentado para recaudar, para sacarle a otros, ahora con Jesús tiene que levantarse para dar, para entregar, para entregarse a los demás. Jesús lo miró y Mateo encontró la alegría en el servicio. Para Mateo, y para todo el que sintió la mirada de Jesús, sus conciudadanos no son aquellos a los que «se vive», se usa, se abusa. La mirada de Jesús genera una actividad misionera, de servicio, de entrega. Sus conciudadanos son aquellos a los que Él sirve. Su amor cura nuestras miopías y nos estimula a mirar más allá, a no quedarnos en las apariencias o en lo políticamente correcto.

    Jesús va delante, nos precede, abre el camino y nos invita a seguirlo. Nos invita a ir lentamente superando nuestros preconceptos, nuestras resistencias al cambio de los demás e incluso de nosotros mismos. Nos desafía día a día con una pregunta: ¿Crees? ¿Crees que es posible que un recaudador se transforme en servidor? ¿Crees que es posible que un traidor se vuelva un amigo? ¿Crees que es posible que el hijo de un carpintero sea el Hijo de Dios? Su mirada transforma nuestras miradas, su corazón transforma nuestro corazón. Dios es Padre que busca la salvación de todos sus hijos.

 

Extracto de Homilía del Papa Francisco

Santa Misa en la Plaza de la Revolución de Holguín, Cuba. 21 septiembre 2015

 

Intenciones...

• Para que los misioneros sean capaces de transmitir esa mirada de Jesús que convierte.

• Que todos los que han sido llamados a la Misión Común 2016, se dejen mirar por Jesús, para darse a los demás con generosidad y alegría.

• Para que, dejándonos transformar por la mirada del Señor, respondamos a su invitación con prontitud.

 

 

Padrenuestro...
 
Ave María...
 
Gloria...
 
 
Oración al Beato Luis María Monti
¡Oh Dios!
Padre nuestro, que confiaste al 
Beato Luis María Monti
la misión de servir a los enfermos
y acoger a los huérfanos, 
haz que imitemos su amor por los hermanos
y por la Virgen Inmaculada, nuestra Madre,
y concede a la Iglesia, nuevos testigos de la caridad.
Por su intercesión y para la gloria de tu nombre,
otórganos la gracia que te pedimos...
(se puede agregar intenciones)
Amén
 
 

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