1º día: "Mirados con misericordia: la mirada que marcó su vida"

20.01.2016 09:16

 

“Cuando se iba de allí, miró Jesús a un hombre que se llamaba Mateo, sentado en la oficina de impuestos”.

Mt. 9, 9

 

Reflexión...

    Mateo nos cuenta cómo fue el encuentro que marcó su vida, él nos introduce en un “juego de miradas” que es capaz de transformar la historia.

    Jesús lo miró. Qué fuerza de amor tuvo la mirada de Jesús para movilizar a Mateo como lo hizo; qué fuerza han de haber tenido esos ojos para levantarlo. Sabemos que Mateo era un publicano, es decir, recaudaba impuestos de los judíos para dárselo a los romanos. Los publicanos eran mal vistos e incluso considerados pecadores, y por eso vivían apartados y despreciados por los demás. Con ellos no se podía comer, ni hablar, ni orar. Eran traidores para el pueblo: le sacaban a su gente para dárselo a otros. Los publicanos pertenecían a esta categoría social.

    Y Jesús se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, lo miró con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esa mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida como a Zaqueo, a Bartimeo, a María Magdalena, a Pedro y también a cada uno de nosotros. Aunque no nos atrevamos a levantar los ojos al Señor, Él siempre nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada. Los invito a que hoy en sus casas, o en la iglesia, estén tranquilos, solos, hagan un momento de silencio para recordar con gratitud y alegría aquellas circunstancias, aquel momento en que la mirada misericordiosa de Dios se posó en nuestra vida.

    Su amor nos precede, su mirada se adelanta a nuestra necesidad. Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá esa dignidad de hijo, tal vez ensuciada por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma, es nuestra dignidad de hijos. Él ha venido precisamente a buscar a todos aquellos que se sienten indignos de Dios, indignos de los demás. Dejémonos mirar por Jesús, dejemos que su mirada recorra nuestras calles, dejemos que su mirada nos devuelva la alegría, la esperanza, el gozo de la vida.

 

Homilía del Papa Francisco. Santa Misa en la Plaza de la Revolución de Holguín, Cuba. 21 septiembre 2015

 

Intenciones...

• Que cada uno de los misioneros que están en camino a la Misión Común 2016, pueda reconocer en su vida la mirada misericordiosa de Jesús.

• Que todos los que han sido llamados a misionar, sean instrumentos de Dios en San Jerónimo del Sauce, teniendo una mirada misericordiosa y compasiva con cada persona.

• Que los misioneros montianos reconozcan la necesidad del encuentro con Dios, Padre misericordioso, para poder anunciarlo con alegría y ser portadores de paz.

 

 

Padrenuestro...

Ave María...

Gloria...

 

Oración al Beato Luis María Monti

¡Oh Dios!

Padre nuestro, que confiaste al 

Beato Luis María Monti

la misión de servir a los enfermos

y acoger a los huérfanos,

haz que imitemos su amor por los hermanos 

y por la Virgen Inmaculada, nuestra Madre,

y concede a la Iglesia, nuevos testigos de la caridad.

Por su intercesión y para la gloria de tu nombre, 

otórganos la gracia que te pedimos...

(se puede agregar intenciones)

Amén

 

Volver

    

Consultas info@beatomonti.com

Creado con Webnode