Fiesta Litúrgica

«La vida del P. Luis M. Monti, nuestro venerado fundador, todavía no es
 plena y extensamente conocida. Su santidad, su personalidad inconfundible, su Obra, sus actos heroicos entre los desdichados enfermos y huerfanitos y por la impostación de la Congregación, todavía es una mina de ejemplos que no tardará en revelarse como altamente benéfica para la Familia, en especial para los jóvenes [...], ya que se reencontrará en Él una estrella de primerísima línea, igualmente esplendorosa en el cielo místico de la santidad y en el social de la cristiana civilización». 
 Hno. Estanislao Pastori
22 de Setptiembre 1940
 
 
 
 
 

Estas palabras eran pronunciadas, por quién fuere en aquel entonces el 1er sucesor  de Padre Monti,  Hno. Estanislao, Superior General de los religiosos concepcionistas. Estas palabras siguen teniendo validez y conservan casi intacto su sentido profético. 

Es toda una invitación agendar en nuestro calendario el 22 de septiembre y darle un sentido pleno a esta celebración. 

Sin lugar a dudas el aniversario de la primera traslación de cementerio de la ciudad a la capilla del orfanato de Saronno que tuvo lugar el 22 de septiembre de 1940, a simple vista no nos dice demasiado pero encierra una profunda significación. 

Celebrar la traslación es celebrar el retorno del Padre a la propia casa, es celebrar el reconocimiento, por parte de nosotros mismos, de ser Luis María Monti el iniciador de esta FAMILIA MONTIANA que día a día vemos constituirse, es celebrar su santidad y la validez de su caminar para alcanzar también nosotros la meta. 

Y en este sentido que el 22 de septiembre de 1940 puede ser considerado como la prefiguración del 9 de noviembre de 2003, ya que, del mismo modo que entonces el cuerpo del Venerado Fundador de la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción volvía entre sus hijos, desde la beatificación, el “Beato” se ha hecho presente en medio nuestro, en medio de todos y cada uno de quienes se reconocen animados por un mismo espíritu e impulsados al anuncio del evangelio de la caridad, en el cumplimiento de una misión común, y así, ha dado inicio al tiempo de la FAMILIA. 

Él vuelve a estar entre nosotros y de ello, las estatuas, los cuadros, la revalorización de sus palabras y sus modos de obrar, son una prueba evidente. La tarea ahora es hacer de todo ello vida, como él nos ha enseñado. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Novena al BLMM 2014.pdf (3,3 MB)

    

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